VORTEX: No sólo de aspas vive la Eólica.

Hace ya unos meses que llegó a mis oídos la noticia de una startup madrileña formada por tres emprendedores que habían tenido la genial idea de dar un vuelco al concepto de energía eólica en el mundo e inventar un sistema de generación energética sin aspas, que además promete ser mucho más rentable y con menor mantenimiento.

Aunque de inicio permanecí escéptico, dado el volumen de "inventos" de este estilo que suelen acabar encima de mi mesa por mi profesión, poco a poco he ido profundizando en la tecnología y me he ido convenciendo de las bondades de un proyecto que, de ir por el actual camino, formará parte de el FUTURO de la EÓLICA.


FUNDAMENTOS DE LA IDEA.

Representación Geométrica
Gentileza de Vortex Bladeless
Al invento le han llamado, con mucho acierto comercial, "Vortex Bladeless", y detrás hay una tecnología basada en la generación de electricidad aprovechando un efecto conocido como "vorticidad", algo que seguramente a muchos les dirá muy poco, pero que enseguida vamos a desgranar en este artículo para entender en qué se fundamenta.

Básicamente la idea de Vortex Bladeless consiste en disponer de un cilindro cónico vertical anclado al terreno mediante una varilla elástica que, con el paso del aire a su alrededor, oscila y, gracias a un sistema de bobinas e imanes, permite la generación de electricidad con ese movimiento.

El cilindro cónico exterior se supone básicamente rígido y es el que tiene la capacidad de vibrar, manteniéndose anclado en la parte inferior con la varilla y obteniendo la máxima amplitud de su oscilación en la parte superior, que es la que está libre. El material de que está construido es el mismo que podemos encontrarnos en las palas de los aerogeneradores, y básicamente consiste en resinas reforzadas con fibra de vidrio y/o carbono.

La varilla cilíndrica interior, que puede llegar a penetrar en el interior del mástil un 10% o un 20% (dependiendo de la altura), queda anclada al mismo en su parte superior y fijada al suelo en su parte inferior, y está construida hoy por hoy en material de fibra de carbono, puesto que es el que mayor resistencia a la fatiga presenta y tiene mayor factor de calidad mecánica, permitiendo con su elasticidad absorber las vibraciones generadas por el cilindro para generar electricidad.

Consiguiendo que vibre: El Efecto de calle de Vórtices.

Calle de vórtices a escala atmosférica.
Islas Aleutian - Alaska
Fotografía original: NASA.
Existe un efecto, denominado calle de vórtices, producido por cualquier objeto fijo sumergido en un fluido que circula laminarmente, que consiste en la generación de un patrón cíclico de vórtices producidos por contraposición a las fuerzas laterales que se ejercen sobre el cuerpo.

Desde que en 1911, el genio de la aeronáutica Theodore von Kármán describiese este efecto (que de hecho lleva su nombre), dotándolo de una expresión matemática que permitía caracterizarlo, los mayores esfuerzos de la ingeniería han estado centrados en evitar que  se produzca sobre estructuras verticales, fundamentalmente cilíndricas (chimeneas, edificios, cables, etc), ya que puede llevar a que estas entren en resonancia con las fuerzas laterales generadas y acaben colapsando, tal y como ocurrió en 1965 con tres de las torres de refrigeración de la central térmica de Ferrybridge.

Sin embargo, cabe pensar que este fenómeno es precisamente tan destructivo por el poder de unas fuerzas  laterales que se generan sobre el cuerpo opuesto a la corriente de aire que, bien utilizadas, podrían servir para producir energía, tal y como defiende Vortex en su concepto básico.

La idea sería pues justo la contraria de lo visto hasta el momento, encontrar una estructura semirígida cuyo diseño le permita, en contacto con un flujo horizontal y laminar de aire, entrar en vibración aprovechando las fuerzas laterales que se generan al producirse la calle de vórtices. De hecho, la idea consiste en acercar la frecuencia de generación de vórtices en la atmósfera a la frecuencia natural de la estructura, de forma que la vibración sea lo mas potente posible, llegando a entrar en resonancia.

Para ello es determinante en el diseño del generador Vortex su geometría, así como parámetros de la misma como el diámetro de la estructura, su altura, o la masa total, diseñados todos para alcanzar el máximo rendimiento a las velocidades medias habituales de viento. 

Sin embargo, aun actuando sobre el diseño para favorecer la generación de vórtices, el sistema tan sólo tendría una frecuencia natural con la que "coincidir con el viento" y conseguir entrar en resonancia, que es ese estado de máxima vibración que nos interesa, y en el que la generación de energía podría ser también máxima. Y aquí es donde surge uno de los aspectos más geniales en el diseño del Vortex.

El Vortex consigue adaptar su frecuencia natural para entrar en resonancia con las frecuencias de generación de vórtices del viento dentro de un amplio rango de velocidades.
      Pero.... ¿cómo lo consigue?.

Teniendo en cuenta que la frecuencia natural de vibración de un cuerpo depende de su masa (a más masa disminuye la frecuencia natural), y del coeficiente de rigidez del cuerpo (a mayor rigidez también mayor frecuencia), y partiendo de la base de que la masa del Vortex es la que es, el secreto para alcanzar una frecuencia natural variable y ajustable a la velocidad del viento está en modificar la elasticidad, algo que Vortex consigue actuando sobre la varilla elástica anclada al cuerpo cilindro-cónico exterior

Sobre esta varilla se ha diseñado un sistema de confinamiento magnético con imanes permanentes que lo que hacen es conseguir que se incremente mucho la rigidez aparente de la misma en función de su grado de flexión

Con este sistema, que en los equipos actuales está situado en la parte superior de la varilla para aprovechar el máximo de amplitud, lo que se permite es que a mayores amplitudes de oscilación, cuando el viento tiene más velocidad, la fuerza magnética de repulsión se incremente, al disminuir la distancia de la varilla con el imán, consiguiendo incrementar la frecuencia de oscilación del equipo y con ello la energía potencial generada en el extremo del mismo.

De esta forma, podríamos decir que lo que hace el Vortex es "sintonizarse" con la velocidad del viento incidente y variar su elasticidad para mantenerse en resonancia de una forma totalmente automática y sin sistemas mecánicos o que precisen de la actuación humana.

Y este es el secreto de que, en las pruebas de campo realizadas con modelos piloto, ya se estén consiguiendo periodos de trabajo similares a los que se alcanzarían con la tecnología eólica convencional, permitiendo su funcionamiento durante mucho más tiempo al máximo rendimiento.


Generando energía: Del alternador a la piezoelectricidad.

Actualmente Vortex plantea la generación de la electricidad mediante un sistema de bobinas e imanes "clásico", adaptado a la tipología de movimientos propia del Vortex, y contemplando estrategias de diseño que permitan multiplicar la velocidad efectiva de desplazamiento del inductor, de similar manera a como se genera la electricidad en cualquiera de los actuales generadores.

De hecho, el propio sistema de confinamiento previsto para sintonizar el equipo, detallado en el apartado anterior, se plantea como sistema para la generación eléctrica, permitiendo así el ahorro de materiales, costes y pesos.

En cualquier caso, los diseños adoptados para la generación eléctrica del Vortex mantienen el principio de ausencia total de partes móviles y  rozamientos, lo que evita la necesidad de engrases o mantenimientos, llegando según las primeras pruebas realizadas a rendimientos de conversión eléctricos de aproximadamente el 70% al 85% de los obtenidos por un alternador rotativo convencional.

El paso siguiente para los generadores VORTEX, y quizá el más evidente de cara a su filosofía de diseño y generación, es el uso de la piezoelectricidad como modo alternativo de generación, algo que lo inventores de este ingenio ya se están planteando seriamente como parte de la evolución del equipo a futuro.

La piezoelectricidad es la propiedad que tienen determinados cristales, que carecen de centro de simetría, y por lo tanto presentan un eje polar, de polarizarse cuando se ejerce una fuerza mecánica sobre dicho eje, desplazando sus cargas eléctricas y por lo tanto generando una corriente eléctrica que es proporcional a la fuerza ejercida. Una propiedad que además es reversible, por lo que al aplicar ciertas corrientes eléctricas se pueden generar deformaciones en el cristal.

Material piezoeléctrico - Argonne National Laboratory

Desde que se descubrió en 1881 este fenómeno, los materiales piezoeléctricos han ido copando aplicaciones de todo tipo, como el sónar, los equipos de ecografía, los sensores, los micrófonos,  la generación de ultrasonidos, o incluso en aplicaciones más baladíes como los mecheros o las tarjetas de felicitación, incrementándose exponencialmente su aplicación en las últimas décadas.

Sin embargo, la  aplicación de estos materiales a la generación eléctrica pura aprovechando las corrientes eléctricas generadas por los materiales piezoeléctricos, aún es hoy en día un mercado inmaduro, pendiente de obtener materiales piezoeléctricos que presenten rendimientos de conversión más elevados.

No obstante, no hay que tirar la toalla, pues empiezan a verse interesantes iniciativas de generación eléctrica con este tipo de materiales, como las conocidas baldosas generadoras de energía de Pavegen, o la ropa o calzado que generan electricidad, y la investigación en nuevos materiales avanzados de alto rendimiento, denominados "soluciones sólidas", está dando cada vez mejores frutos. 

De hecho, existen ya en el mercado materiales como el PZT (Zirconato-Titanato de Plomo), que plantean eficiencias de conversión de hasta el 80% de la energía mecánica aplicada, y recientes estudios demuestran que materiales puros, como el Titanato de Plomo, sometido a altas presiones, pueden llegar a tener las mayores respuestas piezoeléctricas conocidas.

Es muy posible, por tanto, que en un futuro podamos ver equipos Vortex en los que los propios materiales de construcción sean los generadores de energía gracias al constante movimiento y las presiones ejercidas sobre los mismos. 

POR QUÉ VORTEX BLADELESS.

El diseño que propone Vortex Bladeless está aún en fase de desarrollo, pero aún así los primeros números alcanzados en simulaciones CFD (en fluidodinámica computacional), túneles de viento, e incluso en prototipos a escala probados en campo son más que alentadores.

... más barato.

Una de las principales ventajas del VORTEX, que debería convencer de entrada a cualquier inversor interesado, viene dada por los costes asociados a la tecnología, que se ven drásticamente reducidos frente a otros tipos de generaciones energéticas. De hecho, para una instalación onshore típica el coste normalizado de generación energética (LCOE) es de 0.04 $/kWh, (unos 35 Euros/MWh), incluyendo costes de capital, operación y mantenimiento, rendimientos, alquiler de terrenos, seguros y otros gastos administrativos.

Esto deja a la tecnología a niveles muy bajos de inversión, y altamente competitivos no sólo frente a generaciones de energía alternativas o renovables, sino incluso frente a tecnologías convencionales, tal y como se puede observar en el siguiente gráfico.

Costes LCOE asociados a distintas tecnologías (2009 - 2011). Elaborado a partir de datos OpenEI

Estas reducciones de costes son debidas esencialmente a un evidente menor coste constructivo, puesto que podríamos decir que el Vortex se limita a la construcción del mástil o torre de contención, que es de hecho el propio equipo generador, y obvia la necesidad de construir la góndola, los mecanismos que en ella se soportan o incluso las palas que son precisas en los habituales generadores eólicos.

En primera instancia los ahorros en la construcción se cifrarían en torno al 51% del coste habitual de producción de un aerogenerador, con la ventaja adicional de que su fabricación, transporte, construcción y montaje quedarían además simplificados y no serían ajenos a una industria eólica que, en definitiva, ya está acostumbrada a este tipo de trabajos.

Existe otro factor diferencial del Vortex que le otorga otra ventaja competitiva respecto a su instalación en campo. Al disponer de un alternador cercano al suelo, acerca el centro de gravedad al mismo y facilita las operaciones de montaje, explotación y mantenimiento, algo que desde luego no ocurre en la energía eólica convencional, que suele presentar las góndolas a alturas que pueden llegar a los 80 metros de altura o incluso superiores.

Este centro de gravedad cercano al suelo supone un ahorro en la cimentación del equipo, algo que si bien se convierte en un ahorro económico en la energía convencional onshore, se torna en una evidente ventaja competitiva en la energía eólica offshore, debido a los altos costes de cimentación que esta última tiene y la problemática que acarréa el tener centros de gravedad tan elevados, tal y como vimos en el artículo "Energía Oceánica: Viento en popa... (parte 1)".

La alternativa Eólica de Vortex frente a Eólica tradicional.

Por otro lado, se debe tener en cuenta que la energía eólica actual supone la absorción de enormes fuerzas para su transformación, lo que requiere una alta demanda mecánica a los componentes transmisores de dicha energía, tales como engranajes, rodamientos, bujes o incluso frenos, requiriendo de elevados costes de mantenimiento, cuyos trabajos además deben realizarse a elevada altura.

El principio de funcionamiento al que permanece fiel en todo momento el Vortex, consistente en la total ausencia de elementos mecánicos que puedan sufrir desgaste por fricción, hace que se eviten los elevados costes de mantenimiento de la eólica tradicional, llegando a previsiones que arrojan cifras de hasta el 80% de reducción en los costes de mantenimiento.

Sin embargo, el hecho de que no haya desgaste no es óbice para que no se deba tener en cuenta que el equipo sufre la acción del viento, generando torsiones en el desplazamiento de la estructura, y por lo tanto provocando una tensión en los materiales que constituyen el equipo, y fundamentalmente la varilla elástica, y que puede terminar por generar la "fatiga" de los mismos (fisuras, roturas, etc), sobretodo en aquellas secciones del equipo, como la sección inferior, que debe superar mayores fuerzas.

Los estudios llevados a cabo por la empresa confirman que, haciendo un buen dimensionamiento de la longitud y el grosor de la varilla elástica, las tensiones a las que se somete el anclaje suelo - varilla, precisamente el punto que sufre la mayor cantidad de esfuerzos y tensiones, están muy lejos de los límites de trabajo de materiales como la fibra de carbono.

Por otro lado, el modelizado computacional de los esfuerzos a los que es sometido el equipo, contando con los datos actualmente disponibles para los materiales en estudio, ha permitido conocer la fatiga de los materiales y, en un principio, los cálculos auguran una vida media operativa que estará entre los 32 y los 96 años.

Fotografía del Modelo VORTEX de demostración que tiene la empresa. Gentileza de Vortex.

... mayores posibilidades de generación.

El Vortex barre actualmente como mucho un 30% del área de un generador convencional, con desplazamientos máximos de entorno a un diámetro en la parte superior (sin confinamiento), llegando a un aprovechamiento de la potencia eólica contenida  en la masa de aire que podría acercarse al 40%, lo que es una capacidad más que razonable, y a la altura de muchos generadores eólicos actuales.

Por otro lado, tal y como hemos visto antes, el sistema de generación diseñado sacrifica parte del potencial de conversión eléctrica, llegando al 85% de rendimiento frente a un alternador convencional, a cambio de evitar sistemas con desgaste. Un rendimiento que, en todo caso, es también considerable.

Y si bien es posible que algún purista en la materia quisiera computar el total de detrimentos en el rendimiento del Vortex frente a un generador eólico convencional (que conste que yo lo he probado), cabe mencionar que el principio operativo del equipo permite:
  • Mantenerse en funcionamiento durante un mayor periodo de tiempo. Los primeros cálculos llegan a cifrar hasta en un 86% en una instalación onshore clásica, ya que su sistema de sintonizado le permite aprovechar un mayor rango de velocidades de viento.

  • Obviar, gracias a su geometría, la necesidad de orientar el equipo constantemente para aprovechar el mejor ángulo de paso del viento, con el consiguiente ahorro energético que ello supone frente a los sistemas de generación eólica habituales.

  • No presentar los problemas que se dan con el momento de giro de la corriente downstream producida por un aerogenerador convencional, y que afecta  a los rendimientos de otro que se encuentre justo detrás de él, en lo que se conoce como "efecto sombra", razón por la que se han de guardar además determinadas distancias entre aerogeneradores en un parque eólico, afectando a la densidad de equipos posible en una misma zona, y que aún así afecta a sus rendimientos en las direcciones no predominantes.
    En este último caso, y aunque la empresa en sí no gusta de contabilizar o "presumir" de este efecto, cabe destacar que en pruebas de túnel de viento se ha puesto de manifiesto que una mayor densidad de equipos en una misma zona no sólo no sería un problema, sino que podría ser incluso una ventaja de cara a optimizar la producción de energía.
    Esto es debido a que en el caso de Vortex no hay momento de giro que sea contrario al equipo que se encuentra en sombra, como ocurre en los parques eólicos. En el caso del equipo Vortex, el resultado del movimiento es una calle de vórtices que se producen a la frecuencia exacta a la debería vibrar el equipo que se encuentra en sombra, lo que provoca precisamente un incremento en la energía absorbida por este último

... más ecológico.

Desde el punto de vista ambiental, y a falta de realizar un estudio y análisis mucho más exhaustivo que el expuesto a continuación, también parece que el Vortex podría presentar un impacto mucho menor sobre el entorno que la energía eólica tradicional.

El Vortex apunta a ser una alternativa más "ecológica" que la propia energía eólica tradicional.

El equipo VORTEX no supone un movimiento como el que se presenta en las palas de los aerogeneradores, ni barre la misma superficie con su movimiento, presentando además una mayor visibilidad, por lo que es previsible que su impacto sobre la avifauna en los parques eólicos construidos con ellos sea mucho menor.

Por otro lado la frecuencia de oscilación del equipo está por debajo de los 20Hz, por lo que su impacto a nivel acústico es inexistente, abriendo las puertas a los futuros campos eólicos totalmente silenciosos. 

Si analizamos todo su ciclo de vida también es posible que nos encontremos una menor huella ecológica (aunque esto habría de analizarlo en base a la unidad funcional más adecuada). En principio el menor uso de materiales de construcción tendría un menor impacto sobre las materias primas requeridas por el sistema, y la desaparición de elementos mecánicos y fricciones conllevaría una menor generación de residuos, tanto en materiales como en lubricantes.

El impacto visual seguiría siendo el mismo, aunque en este sentido, yo siempre he sido de los que ven bonitos los parque eólicos, y creo que el Vortex aún podría mejorar aún más este concepto.

Representación gráfica del un parque eólico de Vortex. Imagen cedida por la empresa.


DETRÁS DE VORTEX BLADELESS.

Vortex es una startup seria, comandada en el apartado técnico y de desarrollo por David J. Yañez, una persona comedida y extraordinariamente precavida que siempre guarda cautela respecto a los resultados conseguidos hasta el momento o las proyecciones a futuro de la tecnología, como todo buen ingeniero que se precie.

El avance de la tecnología es sin embargo imparable. Desde sus inicios, como una pequeña empresa con fondos propios y mucha ilusión, Vortex va evolucionando en su desarrollo, con paso lento pero seguro, y obteniendo cada vez más reconocimientos, premios y apoyos de todo tipo.

De hecho fue uno de los primeros proyectos seleccionados para la incubadora de proyectos de la primera edición del Fondo de Emprendedores de Repsol, celebrado en 2011, donde junto a otros siete proyectos más (de entre los 409 que formaron parte de esta primera convocatoria), y estuvo dos años disfrutando del apoyo de este grupo empresarial para el desarrollo de la tecnología.

En octubre de 2014, la idea fue seleccionada también como mejor proyecto empresarial en el sector energético en el "The South Summit", el congreso de startups de referencia en el sur de Europa, desde hace pocos meses disfruta también de la aportaciones realizadas desde la "Iniciativa Neotec" del CDTI, y esta misma semana se estrena como tecnología seleccionada para formar parte de la Galería de la Innovación de la Feria Internacional de GENERA.

Quizá parte de dicho éxito se base precisamente en un desarrollo basado desde el principio en etapas sucesivas que van generando una base de conocimiento importante sobre la que se fundamenta el posterior desarrollo de equipos piloto y de pruebas que poco a poco van confirmando y, en muchos casos, incluso mejorando las previsiones y que han finalizado en el registro de tres patentes distintas que protegen todos los aspectos tecnológicos del producto.
 
Desde el principio el ingenio se ha simulado en CFD, dedicando una ingente cantidad de horas y recursos (humanos, técnicos y económicos) precisamente a este tipo de simulaciones y pruebas previas.

Pero además de esta apuesta por un concienzudo trabajo de simulación en CFD, garantía siempre de que la idea es viable de partida (desde mi experiencia profesional), la empresa decidió construir su propio túnel de viento adaptado para comprobar desde prácticamente el principio los efectos de generación de vórtices alcanzados por los distintos diseños realizados.

Este túnel de viento, localizado en las instalaciones de Vórtex en Ávila, les ha permitido simular la generación de vórtices alcanzada por decenas de diseños distintos, calibrar los resultados de los diversos modelos simulados, y alcanzar al final el mejor diseño de generador, tras cientos de horas de pruebas.

video
Simulaciones 
en CFD,
pruebas 
en túnel de viento, 
y demostradores
en campo
avalan la tecnología 
hasta el momento.
Video de una de las pruebas en túnel de viento. Gentileza de Vortex Bladeless


Todo ello ha dado como resultado final el diseño de un prototipo a escala para probar en campo que no hace mucho se instaló en Gotarrendura, un pequeño municipio de Ávila a unos 15 km de la capital, con el objetivo de hacer un primer escalado de los modelos simulados en el túnel de viento.

El prototipo o demostrador tecnológico que está probándose ahora, es un equipo de unos seis metros de altura, fácilmente desmontable, sobre el que se está aún trabajando para ajustar los mecanismos, mejorar su sintonizado con el viento y optimizar sus rendimientos. 

Y si bien la tecnología está pendiente de optimizar muchos aspectos del equipo, algo habitual en cualquier concepto que es completamente nuevo y que nace prácticamente de cero, los resultados que están obteniéndose con el mismo superan incluso las expectativas inicialmente generadas a través de modelos y pruebas de túnel

El equipo de demostración es capaz ya de entrar en funcionamiento a partir de velocidades de 1 m/sg y su sintonización le permite estar funcionando aproximadamente el 84% del tiempo, esperándose que con los últimos desarrollos pueda incluso llegar a superarse una potencia nominal de 100 W, que es el objetivo último que se han puesto en Vortex. 

A lo largo de este año se espera que se produzca ya el salto tecnológico de la empresa, pasando del modelo de demostración al prototipo comercial, que tendrá una altura de entre 12 y 14 metros, y una potencia nominal de 4 kW de generación. 

De ahí a los modelos de escala industrial, que formarán parte de los parques eólicos del futuro, y que podrán tener hasta 100 metros de altura y 1 MW de potencia nominal, no está previsto que pasen más de tres años.


En estos momentos Vortex Bladeless se encuentra en un punto de inflexión crucial, en el que van a comenzar el desarrollo de generadores a mayores escalas, y donde se van a requerir nuevos modelos de financiación

Se abren nuevas puertas a la inversión por parte de empresas de generación eólica o incluso de fondos de inversión privados, lo que ha hecho que la empresa mire al exterior (el sector eólico no vive su mejor época en España), y concretamente al mercado norteamericano, donde uno de sus socios, David Suriol (responsable de negocio), se encuentra actualmente trabajando.

Desde este Blog desde luego, sólo me queda desearles lo mejor.....

Simulación de la vista que tendría un campo eólico constituido por equipos Vórtex. Foto de: Vortex Bladeless.


Mis más sinceros agradecimientos a David Suriol y David J. Yañez, dos de las mentes detrás del invento que se han mostrado en todo momento solícitos y colaboradores a la hora de aguantar mis súplicas y requerimientos para escribir este artículo. Y un saludo al tercer valiente que forma parte de la sociedad, Raul Martín, que se ha librado de tener que soportarme.




Referencias sobre Vortex Bladeless:
 

Comentarios

  1. Cuando entra al mercado mexicano, de uso doméstico?

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    1. La verdad es que hace ya un tiempo que no hablo con David y no se donde quedó finalmente el proyecto. Me informo y te digo.

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  2. SOMOS DE UNA COOPERATIVA DE VIVIENDAS, EN MONTEVIDEO. ESTE PROYECTO DE GENERACION DE ELECTRICIDAD, ES LO QUE NECESITAMOS, Y LO TENDREMOS QUE CONCRETAR, SI, O SI. Y PARA EL 2019, TENDRA QUE ESTAR INSTALADO.- AGRADECEREMOS COMUNICACION AL CORREO: ( ARTESBACCI@GMAIL.COM )

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  3. SOMOS DE UNA COOPERATIVA DE VIVIENDAS, EN MONTEVIDEO. ESTE PROYECTO DE GENERACION DE ELECTRICIDAD, ES LO QUE NECESITAMOS, Y LO TENDREMOS QUE CONCRETAR, SI, O SI. Y PARA EL 2019, TENDRA QUE ESTAR INSTALADO.- AGRADECEREMOS COMUNICACION AL CORREO: ( ARTESBACCI@GMAIL.COM )

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    1. Estimada Emilia, este blog es personal y yo no soy el dueño y ni siquiera participo de la tecnología. El post fue sólo uno más de mis trabajos de investigación y contribución a una alternativa de generación que consideré ideal. No obstante, si le parece bien, procederé a dar su correo electrónico a los socios de la iniciativa para que se pongan en contacto con usted. Un saludo y gracias por su comentario.

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